El almirante Thad Allen, del Servicio de Guardacostas de Estados Unidos, designado este día como 'comandante del incidente nacional' para atender la respuesta federal al desastre, advirtió que cualquier estimación de las dimensiones del siniestro es 'probablemente imposible'.
Dos mil personas empleadas por el gobierno federal y por compañías particulares trabajan en los esfuerzos de contener la mancha de crudo para impedir que contaminen las playas y bahías.
A pesar de los esfuerzos, los primeros restos de petróleo comenzaron a llegar a la costa de Louisiana y a contaminar un hábitat único que alberga decenas de especies y plantas, por lo que el derrame amenaza con convertirse en una de las mayores tragedias ecológicas recientes en Estados Unidos.
Se rumora que los culpables del derrame de petróleo en el Golfo celebraron el comienzo del mundial de fútbol ya que este le robará atención a uno de los mayores ecocidios en la historia. Tomemos conciencia y hagamos algo por nuestro planeta.
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